Un futuro se puede definir como un contrato o acuerdo vinculante entre dos partes
por el que se comprometen a intercambiar un activo, físico financiero, a un precio determinado y en una
fecha futura preestablecida.
Los futuros financieros funcionan básicamente del mismo modo que un futuro
de bienes físicos. A diferencia de estos futuros, el activo base del contrato no es un bien físico,
sino un instrumento de interés fijo o un tipo de cambio entre dos divisas.
Surgieron como respuesta a la aparición de una volatilidad excesiva en
los precios de las materias primas, de los tipos de interés, de los tipos de cambio, etc, junto con otros
instrumentos como los Fras, Swaps y Opciones, todos ellos instrumentos de gestión del riesgo de fluctuación
de las anteriores variables.
El propio crecimiento de la actividad económica impulsa en gran medida
los mercados a plazo, que van necesitando mayores volúmenes de financiación exponiendo a los participantes
a riesgos crecientes derivados de las fluctuaciones de los precios y haciendo que dichos participantes exijan el
pago de la llamada prima de riesgo. La existencia de la misma provoca aumento de costes que llegan a hacerse insoportables
por lo miembros actuantes. Asi los mercados de futuros nacen como solución a este problema.
Los futuros financieros vienen definidos en el Real
Decreto 1814/1991, de 20 de diciembre, que regula los mercados oficiales
de futuros y opciones en España.
Tipos de contratos de futuros
En la actualidad se contratan futuros sobre casi todo, puesto que lo que realmente
se negocia es la volatilidad de los precios y hoy en día los precios de prácticamente todos los productos
fluctúan.
Puede establecerse una clasificación de los tipos de contratos existentes,
atendiendo al activo subyacente que toman como base, asi tenemos:
Futuros sobre activos físicos (Commodities futures)
Los activos físicos o reales en los contratos de futuros provienen de dos
grandes grupos:
- productos agrícolas
- principales metales
Actualmente se ha extendido su uso a todo el mundo, y los principales mercados
tienen estandarizados los contratos que negocian sobre futuros en commodities, así como las diferentes calidades
de cada uno de los productos.
Futuros sobre instrumentos financieros (financial futures)
Los futuros financieros comenzaron a negociarse a partir de los años 70
y por orden de aparición, los activos en los que se basan son los siguientes:
- Divisas
- Tipos de interés (instrumentos de deuda y depositos interbancarios)
- Indices bursátiles
Ventajas e Inconvenientes en la contratación de futuros
Ventajas
- El mercado de futuros suele ser utilizado como cobertura del riesgo de fluctuación
de los precios al contado antes del vencimiento.
- Los contratos de futuros ofrecen menores costes iniciales que otros instrumentos
equivalentes, puesto que sólo ha de depositarse una fianza o margen sobre un activo subyacente mucho mayor
(mayor apalancamiento).
- La existencia de una Bolsa organizada y unos términos contractuales estandarizados
proporciona liquidez y posibilita a los participantes cerrar posiciones en fecha anterior al vencimiento.
- La Cámara de Compensación garantiza en todo momento la liquidación
del contratro. Las partes no van a asumir riesgos de insolvencia.
Inconvenientes
- Al igual que en los contratos a plazos, nos exponemos al riesgo de que nuestra
visión del mercado no sea la correcta, sobre todo en estrategias especulativas.
- Si utilizamos los contratos de futuros como instrumento de cobertura perdemos
los beneficios potenciales del movimiento de los precios a futuro.
- No existen contratos de futuros para todos los instrumentos ni para todas las
mercancias.
- Al estar estandarizados todos los términos del contrato pueden no cubrirse
exactamente todas las posiciones de contado.
Más información:
Confederación Española de Cajas de
Ahorro - CECA
Volver a la página anterior
|